martes, 29 de octubre de 2013

Bowie



Paolo Hewitt
Bowie. Vida y discografía
Blume, 2013

Las presentaciones sobran. No hay nadie que no sepa quién es David Bowie. Una figura icónica del siglo XX que aún sigue en activo, a pesar de temores infundados de los últimos años por su larga ausencia. El camaleón, el personaje de las 1.000 caras, el cantante con los dos ojos diferentes... un artista imprescindible para saber por dónde ha ido la música pop de los últimos cuarenta años del pasado siglo... Se han dicho tantas cosas sobre Bowie que parece redundante decir nada más sobre él. Su legado es una arrolladora colección de canciones repartidas en 28 discos de estudio (dos de ellos bajo el grupo Tin Machine), con muchas de ellas que son verdaderos hits, himnos, alegatos... melodías imprescindibles que llenan los recovecos de nuestra memoria musical.
Compositor de temas como Heroes, Space oddity, Spiders from mars, Starman, Fame (coescrita con John Lennon), Let’s dance, Ashes to ashes, China girl, Modern love, Sound and vision... Creador de personajes alucinantes y siempre rompedores y de aventuras musicales desconcertantes para sus seguidores, desde su mismo nombre artístico (su verdadero nombre es David Robert Jones), adoptado del creador del cuchillo Bowie, el aventurero y mercenario estadounidense James Bowie (1796-1836), hasta el extravagante Ziggy Stardust, los prototipos elegantes de Glam o New romantic en la época de los ochenta o las aventuras más serias de la Trilogía de Berlín (Low, Heroes y Lodger) en colaboración con Brian Eno o sus experimentos sonoros de la última década del siglo XX...
Nada le ha quedado en el tintero a este artista total, creador de tendencias que él mismo rompía una vez superada la emoción y la sorpresa iniciales. Hasta intentó durante dos discos camuflarse en el interior del grupo Tin Machine... Claro que su arrolladora personalidad no podía ocultarse fácilmente en la banda y acabó disolviéndose y resurgiendo de nuevo el artista con su nombre... Mil historias musicales que, para quien haya podido verlo actuar en directo, quedarán grabadas a fuego en su memoria apoyados los recuerdos con las grabaciones que quedan para la posteridad.


Ahora toda su carrera (hasta su último disco, The next day, parecido este mismo año) está resumida de manera magnífica en un libro recién aparecido y publicado por Blume, titulado sencillamente Bowie. Un repaso a su vida artística a través de sus discos en un volumen grande, de edición fabulosa y repleto de imágenes, muchas de ellas desconocidas, que hacen una tremenda radiografía de quién es este difícil e inclasificable artista del pop, de la música del siglo XX-XXI y que sencillamente solo se puede catalogar de una manera: es David Bowie, un nombre que ya es sinónimo de marca, no porque esté asociado a marcas comerciales, sino porque él es ya en sí mismo una entidad independiente del resto de la música popular. Un libro escrito por el periodista Paolo Hewitt, colaborador asiduo de Melody Maker, NME o The Sunday Times. Más de 200 imágenes que ilustran una vida de arte y música, de espectáculo y energía (puedes ver una muestra del libro pinchando aquí).


También realizó spots en su juventud, ha colaborado con Queen (inolvidable Under Pressure junto a Freddie Mercury), ha producido a Lou Reed (Transformer, 1972), ha cantado con Mick Jagger (Dancing in the Street, con fines benéficos), junto a Pat Metheny. Ha compuesto bandas sonoras y ha participado en el cine en papeles que, no tanto por su calidad como actor, se han rebelado míticos del cine, como la cinta de terror El ansia (1983), la bélica antibélica Feliz Navidad, Mr. Lawrence (1983), junto a otro músico, Ryuichi Sakamoto en el papel de enemigo de guerra, o como el rey de los goblins en la fantástica Dentro del laberinto (1986), entre otros muchos papeles.
Un artista infatigable, creador continuo de si mismo, revelado en este libro de manera muy gráfica y visual, con muchas citas del propio Bowie, alguna de las cuales puede ser reflejo de lo que significa como personaje: «Me niego a ser considerado mediocre. Si alguna vez llego a serlo, me retiro» (1971). Y, como demuestra su último disco, aún no se ha retirado.
Dejo aquí enlaces a tres de los muchos roles musicales de Bowie y un spot comercial con su música.

Puedes ver el vídeo de Starman, en su legendaria aparición en el programa Top of the Pops de la BBC pinchando aquí.
Puedes ver el vídeo de Under pressure, en directo (1986) y junto a Queen pinchando aquí.
Puedes ver el polémico vídeo de The next day, de su último disco, pinchando aquí.
Puedes ver el spot Xperia Z TV Ad, con el tema Sound and vision de Bowie, pinchando aquí.
Javier Herrero

lunes, 28 de octubre de 2013

Narración de Arthur Gordon Pym

Retrato de Edgar Allan Poe realizado por Javier Herrero

Edgar Allan Poe
Narración de Arthur Gordon Pym
Traducción y prólogo de Julio Cortázar
Alianza Editorial, El libro de Bolsillo, edición 2013

Texto denostado en sus inicios por los seguidores del escritor-poeta, la Narración de Arthur Gordon Pym, se convirtió con el tiempo en uno de los libros de aventuras más apreciados por muchas corrientes artísticas y literarias. Escrito por Edgar Allan Poe (1809-1849), fue publicado por entregas y finalmente editado en forma de libro en 1838. Las peripecias vitales de su protagonista, que da título al texto, han sido admiradas por los surrealistas y los psicoanalistas, puesto que Poe incide en los impulsos anímicos y casi subsconscientes que impelen a Pym a seguir avanzando en un viaje loco, absurdo, denigrante y peligroso. La acción no concede respiro al lector y el viaje parece un trayecto a los infiernos con paralelismos emocionales con el mito del Holandés Errante o de las leyendas de los buques fantasmas.
Como bien apunta en el prólogo el escritor Julio Cortázar, autor asimismo de la magnífica traducción, la epopeya del modesto Pym está en línea con la serie de libros que se estaban publicando en época del autor, con aventuras marítimas, expediciones trágicas y aventuras que rodeaban el globo terráqueo sin saber dónde iban a aterrizar ni qué destinos les iban a deparar los viajes que narraban. “La crónica del motín del Bounty era igualmente popular”, apunta Cortázar, con lo que le lleva a suponer que Poe solo quería hacer un libro de aventuras, que dejó inconcluso y que no satisfizo del todo al autor. Quizá sea esa imperfección sobre lo que pretendía escribir lo que ha dado una pátina de obra maestra, de libro de culto a la Narración de Arthur Gordon Pym. En ella se narran acontecimientos atroces, salvajes, expuestos con una crudeza poco habitual (entre ellos, el canibalismo) y la segunda parte se adentra en unos parajes extraños, llenos de fantasía e imaginación, los mares antárticos, donde el protagonista realizará un descubrimiento fabuloso... que deja el libro en un punto de suspense difícil de igualar.
Es justo partiendo del final de este libro, donde resuenan los ecos antárticos de una palabra, Tekeli-li, del que otro gran escritor de novela de terror, H. P. Lovercraft (1890-1937) escribiría casi cien años después su novela más larga, En las montañas de la locura (1931, también publicada en El Libro de Bolsillo de Alianza Editorial), una suerte de continuación de la Narración de Arthur Gordon Pym, allá donde Poe la dejó y que le permite a Lovercraft firmar la que quizá es su obra maestra, y que recomiendo leer una vez acabada esta fantástica novela que deja sin aliento y que lanza la mente y la imaginación por senderos casi propios del sueño (o de la pesadilla).
Javier Herrero

miércoles, 23 de octubre de 2013

El libro de los pequeños milagros


Juan Jacinto Muñoz Rengel
Juan Jacinto Muñoz Rengel
El libro de los pequeños milagros
Páginas de espuma, 2013

El escritor malagueño Juan Jacinto Muñoz Rengel nos introduce en un mundo fantástico en el que las sugerencias son las más importantes protagonistas. Las ambigüedades y los sentidos (dobles, inversos, bidireccionales...) aportan muchas lecturas a lo que, a priori, parecen textos breves (a veces brevísimos). El difícil arte del microrrelato se hace gigante en las palabras escritas de Juan Jacinto, en un conjunto de textos reunidos en un volumen intrigante ya desde su misma portada y titulado (de manera resumida) El libro de los pequeños milagros (pueden ver el título completo en la imagen con la que se arranca esta reseña).
Mundos extraños y tan lejanos como la detenida observación de nuestro entorno (es decir, más cercanos, imposible) son los que se crean con las intrincadas reflexiones narrativas que nos presenta este libro, a veces fantástico en cuanto a los extraños personajes que parecen protagonizar los textos, a veces fantástico solo por la mirada con la que nos presenta situaciones habituales.
Rengel logra producir inquietud, despertar la sonrisa o llevarnos a mundos e apariencia mágica o poética. Sus textos a veces se acercan, precisamente, a la poesía, por su sus hermosas sugerencias, por sus zarpazos directos a los sentimientos. Son textos breves, reducidos en extensión, pero con los que podemos deleitarnos durante mucho tiempo, regodeándonos en cada uno como si una puerta nueva se nos hubiera abierto para entrar en un mundo con reflejos diferentes, con aromas trastocados, con colores refulgentes o desvaídos, según el caso.
Como muestra y para animar a lanzarse a este mundo tan peculiar de Rengel y tan difícil del microrrelato, he aquí uno de los que incluye en El libro de los pequeños milagros:
Backward I 
Estaba mareado y necesitaba un poco de dinero. Entró en un bar, se acercó a la barra, se dio la vuelta y miró al camarero. Puso en su mano unas pequeñas monedas y el camarero le entregó un flamante billete. Entonces él, a cambio, como si bombeara directamente de su estómago, comenzó a derramar un líquido dorado por su boca, hasta conseguir que la jarra estuviera rebosante de una cerveza fresca y espumosa. Sin perder un segundo, el camarero se apresuró en reservarla introduciéndola por el grifo del barril, luciendo la mejor de sus sonrisas. Una cerveza, sentenció él al finalizar la operación, y volvió a salir del bar caminando de espaldas, más despejado y con la cartera llena.
Puedes ver el book trailer de El libro de los pequeños milagros pinchando aquí.
Puedes ver la presentación de Juan Jacinto Muñoz Rengel de su libro pinchando aquí.
Javier Herrero

martes, 22 de octubre de 2013

Julepe menta


Julepe Menta
Se trata de un clásico adecuado para las acaloradas tardes (mañanas y noches) de Virginia desde finales del siglo XVIII y, hoy, es el protagonista indiscutible del Derby de Kentucky, donde se llegan a servir hasta 120.000 cócteles, en copas de plata para los adinerados y en bidones para el pueblo.
Se trata de un combinado pareccido al Mojito, donde el ron se sustituye por bourbon como base y contiene zumo de limón, hierbabuena, azúcar blanca, hielo picado, y soda.

Ha aparecido en momentos cruciales del cine y la literatura, como en El gran Gatsby (1925), de Francis Scott Fitzgerald, unos instantes antes de que Tom se enfrente a Gatsby, que tenía a su mujer por amante.
«Daisy se levantó, sonriendo, y se dirigió lentamente a la mesa. 
–Descorcha el whisky, Tom– ordenó. –Te haré un mint julep; verás cómo no te encontrarás tan estúpido... ¡Fijaos en la menta...!
–Un minuto– saltó Tom. –Desearía hacer otra pregunta a mister Gatsby.
–Adelante– dijo Gatsby, cortésmente.
–Vamos a ver, ¿qué clase de jaleo pretende armar en mi casa?
Por fin se veían las caras; Gatsby estaba contento.
–No pretende armar jaleo–. Daisy miró desesperadamente a uno y otro. –Eres tú el que lo armas... 
–¡Por favor domínate un poco...!
-¡Dominarme!– repitió Tom, maravillado. –Supongo que para seguir la moda, tengo que quedarme sentado tranquilamente, dejando que un don nadie, salido del arroyo, haga el amor a mi mujer... Pues si tienes esta idea, no cuentes conmigo. Ahora la gente empieza a burlarse de la vida en familia y de las instituciones familiares; más adelante se echará todo por la borda, y se permitirán los matrimonios entre blancos y negros».

También aparece en Goldfinger (1964), la tercera película de la serie James Bond, donde dos grandes adversarios comparten un fresco Julepe Menta antes de la contienda. El villano Auric Goldfinger (Gert Fröbe) ofrece a Bond (Sean Connery) «un tradicional, pero satisfactorio» Julepe Menta y este contesta, siempre dando una pequeña clase de coctelería, «cítrico, pero no demasiado dulce, por favor».
Receta facilitada por Coctelería El Mojito
C/ Olmo, 6. Madrid

viernes, 18 de octubre de 2013

Relato soñado



Arthur Schnitzler / Jakob Hinrichs
Relato soñado
Nórdica Libros, 2013

Todo un atrevimiento... Aunque bien es cierto que quien no se atreve no consigue nada. Y el artista alemán Jakob Hinrichs ha osado traducir a novela gráfica una compleja novela corta llena de dificultades tanto con los personajes como las situaciones que relata, emocionales y físicas. Se trata de Relato soñado, un clásico de la literatura alemana del siglo XX. Escrita en 1926 por el austríaco Arthur Schnitzler (1862-1931), se hizo en su momento mundialmente famosa por ser el argumento a partir del cual Stanley Kubrick (1928-1999) realizó Eyes wide shut, su último largometraje, estrenado póstumamente poco después de su fallecimiento, y que tanta polvareda levantó. Por un lado, por sus protagonistas, Tom Cruise y Nicole Kidman, a la sazón, pareja en la vida real. Por otro, por la laboriosidad narrativa con la que Kubrick trató a los actores para desarrollar una extraña trama de sueños, angustias, obsesiones ocultas, miedos, frustraciones, bajas pasiones y, sobre todo, muerte y desolación existencial.


El argumento de Relato soñado (que se reproduce en su integridad en este volumen, al final de la adaptación gráfica de Hinrichs) es una vorágine de sexo y de historias que se abren pero que nunca se cierran, en donde un doctor afamado y con problemas conyugales, dirige sus pasos hacia historias inciertas y sórdidas, ocultas y desconcertantes a lo largo de una noche eterna en la que dará rienda suelta a sus fantasías más oscuras.
La adaptación a novela gráfica de Hinrichs es descomunal, en cuanto a la narrativa de la obra tanto como por la resolución ilustrativa, con una fantasía desbordante y unas composiciones deslumbrantes. No importa tanto el detalle como la sugerencia de los personajes, no son tan importantes las viñetas de situación como el conjunto compositivo de las páginas, en las que el ilustrador consigue crear un mundo luminoso, lleno de resultados que acercan su adaptación al mundo casi onírico del relato de Schnitzler.
Si Kubrick realizó en su momento una (otra) obra maestra del Séptimo Arte, el dibujante alemán lo hace para el mundo del cómic, para el llamado Noveno Arte. Novela, película y cómic pueden ir perfectamente de la mano como fórmulas narrativas, cada una con sus códigos, y mostrar al lector aficionado cómo un mismo argumento puede convertirse, de la mano de los creadores, en obras de una independencia absoluta.
Puedes ver el book-trailer de esta adaptación de Relato soñado pinchando aquí.
Javier Herrero