lunes, 11 de junio de 2012

El joven vendedor y el estilo de vida fluido



Fernando San Basilio
El joven vendedor y el estilo de vida fluido
Impedimenta, 2012

«Desde que ha empezado a leer El estilo de vida fluido de Archibald Bloomfield, Israel intenta vaciarse de sentimientos negativos –por ejemplo, la envidia– y, en la medida de sus posibilidades, ama a todo el mundo. Israel ya no permitirá que sentimientos como la envidia absorban su energía psíquica y lo lleven a la entropía emocional. Esto se ha terminado, ya no va a ocurrir nunca más».
Israel trabaja en un corner del centro comercial La Vaguada de Madrid. Es un pequeño establecimiento comercial e independiente empotrado dentro de otro establecimiento. La vida fluye a su alrededor. La gente circula por ese gran hormiguero dedicado al consumo y al ocio, lleno de estímulos y de marcas, de música y de colores brillantes. Las rutinas diarias y semanales de su trabajo se suceden con precisión absoluta y la vida de Israel, nombre arquetípico, es ahora serena y ha logrado abandonar todo anhelo romántico que pueda angustiarle siguiendo las directrices y las ideas que contiene el libro de autoayuda que está leyendo, precisamente El estilo de vida fluido de Archibald Bloomfield
La sociedad de las marcas y el alienamiento que produce el sistema capitalista saltan a la narrativa de ficción en la tercera novela del madrileño Fernando San Basilio. Lo hace con mucha ironía aunque de manera despiadada, situando a su protagonista, Israel, en una acción paralizante. En Ulises, el irlandés James Joyce (1882-1941) situó a su personaje Stephen Dedalus en una búsqueda obsesiva de su padre. En El joven vendedor y el estilo de vida fluido, San Basilio coloca a su protagonista en una búsqueda de su propia identidad y, como en Ulises, también la acción transcurre en un solo día, y hace del centro comercial La Vaguada el universo entero de la vida, como, en la novela de Joyce, era Dublín el centro orbital de la existencia de los protagonistas.
No está exenta de humor la novela de Fernando San Basilio, aunque de un humor entristecido y melancólico. Su narración me trae a la memoria el universo alienante que retrató Carlos Muñiz (1927-1994) en su más famosa obra de teatro, El tintero (1961). También recuerdo esa otra de la que hablé hace poco, Los mutilados, de Hermann Ungar (ver). Todo ello por la caída existencial de los personajes de estos libros en un universo cerrado y agobiante que no deja de ser el que crean sus propios miedos, frustraciones o deseos.
La prosa de San Basilio es fluida y compleja a la vez, utilizando largos párrafos que son como largas disquisiciones que mantiene el protagonista consigo mismo. Fernando San Basilio hace que esas pequeñas cosas que nos rodean constantemente con esos estudiados estímulos agresivos se conviertan en los elementos sustanciales que mueven el comportamiento individual y colectivo, provocando, al final de la narración, una sensación casi de desesperanza, una angustia vital por nuestro autoimpuesto modo de vida tan encerrado en el mundo del consumo.
Puedes ver el book-trailer de este libro pinchando aquí.
Puedes leer el primer capítulo pinchando aquí.
Javier Herrero

jueves, 7 de junio de 2012

Ana Juan


Ana Juan

Aprovechando que la ilustradora Ana Juan ha pasado por la Feria del Libro de Madrid para dibujar una dedicatoria a muchos de sus fans, recopilo algunas de las reseñas de sus libros ilustrados que han ido apareciendo en El Periódico de la Publicidad y que no por no ser absolutas novedades dejan de ser interesantes para cualquier aficionado a la gran ilustración. Ana Juan es una de las ilustradoras más importantes de nuestro país y cuenta en su ya larga carrera con títulos imprescindibles como Snowhite (De Ponent, 2001), Frida (Alfaguara, 2003) o Elenita (Kókinos, 2006). Ha dibujado portadas para libros, discos y sus ilustraciones han aparecido en multitud de publicaciones, entre las que se encuentran muchas portadas del The New Yorker.
Javier Herrero

Nathaniel Hawthorne / Ana Juan
Wakefield
Nórdica Libros, 2011


Me ha atrapado sin remedio. Por la bonita edición, por el texto sorprendente y por las magníficas ilustraciones. Nórdica Libros ha editado un librito delicado y apacible, con el texto en español e inglés. Ana Juan ha puesto su arte para dar forma de imágenes a la narración. Nathaniel Hawthorne (1804-1864) es­cribió Twice-Told Tales en 1837, una colección de cuentos que contenía esta maravilla del relato corto: Wakefield. El escritor estadounidense (autor de la famosa novela La letra escarlata) rompió los cánones del puritanismo reinante en su país y sus propios fantasmas (era descendiente de uno de los que partiparon en el ajusticiamiento de las Brujas de Salem) con una serie de narraciones en las que la fantasía servía de análisis de los comportamientos humanos.
El de Wakefield no puede ser más insólito: “Recuerdo haber leído en alguna revista o periódico viejo la historia, relatada como verdadera, de un hombre -llamémoslo Wakefield- que abandonó a su mujer durante un largo tiempo”. Hecho común de no ser porque este personaje se marcha a vivir a dos calles de su domicilio original y durante 20 años no da señales de vida y permanece expectante a los resultados de su propia decisión y la posible reacción de su esposa. Es como un ensayo sobre la abulia en las relaciones narrada de forma maravillosa. Como maravillosas son las ilustraciones realizadas por Ana Juan para esta edición.
La ilustradora, Premio Nacional de Ilustración 2010, se nutre de la delicada narración de Hawthorne para crear otra serie delicada y hermosa, sensible e imaginativa, realizada en lápices y con tonos tan oscuros como la aparente sinrazón del comportamiento del protagonista del relato.
Puedes ver el book-trailer de este libro pinchando aquí.


Ana Juan
Demeter
Edicions De Ponent, 2007


Con su estilo más oscuro, Ana Juan publica un bellísimo libro con el que inaugura la colección El cuarto oscuro, con la que la editorial Edicions De Ponent quiere ofrecer otra mirada sobre textos famosos de la literatura de terror. Ana Juan ha tomado en sus manos un episodio aparentemente menor de la novela Drácula de Bram Stoker, aunque en sus manos de ilustradora se convierte en una inquietante historia llena de miedos, de zozobras, de angustias y de te­rror. Se trata del viaje que hace el barco Demeter para transportar al conde Drácula enterrado en su sarcófago desde Rumanía a las costas de Inglaterra. El cuaderno de bitácora del capitán del barco va desgranando la pesadilla como si fuera el centro del Mal que va comiendo la integridad psíquica y física de la tripulación. Las ilustraciones en blanco y negro de Ana Juan transmiten el pavor que pudieron sentir los que tuvieron la desdicha de navegar en el Demeter.
Puedes ver el book-trailer de este libro pinchando aquí.


Campbell Geeslin / Ana Juan
Elenita
Kókinos, 2006


Un cuento mágico, delicado y suave como un sueño. Un cuento en el que los sueños son los protagonistas, los de la niña Elenita y los de los cristales que produce con su soplo musical. La escritora de teatro Campbel Geeslin es también una famosa autora de cuentos infantiles. En esta ocasión recurre a una trama muy habitual: la de una niña que quiere cumplir un sueño y descubre la magia de la música para llevarlo a cabo. Sin embargo, el cuento –que es bonito en sí– es secundario ante las magníficas imágenes de una de las ilustradoras y artistas gráficas más importantes de nuestro país: Ana Juan. Su imaginación para crear paisajes de ensueño, para que los personajes cobren vida en nuestros corazones es impresionante una vez más. La pequeña Elenita está dibujada con los trazos de la elegancia, en composiciones que hacen de la naturaleza una rica expresión gráfica para disfrutar. Trazos que hacen del libro de esta jovencita so­pladora de vidrio un objeto para conservar en lo más querido de nuestra biblioteca.


Ana Juan / Jonah Winter
Frida
Alfaguara Infantil, 2003

Más cercano al arte y dirigido a los niños, es la mul­tipremiada biografía que con la guionista Johan Winter ha realizado sobre la vida de la pintora mexicana Frida Kahlo. Una incursión en el surrealista y colorista mundo de la artista con unas imágenes que se convierten en sí mismas en verdaderas obras de arte, rebosantes de imaginación y con una delicadeza poética que emociona por su sensibilidad. Ideal para atrapar la atención de los niños y mostrarles que el arte puede ser vida. Ana Juan logra que sus imágenes se zambullan en el universo plástico que fue catalizador de los traumas, de los dolores y de las esperanzas da la gran y seductora pintora.
Puedes ver un video-collage realizado por Mercedes García Bravo
sobre el libro Frida pinchando aquí.


Ana Juan
Snowhite
Edicions de Ponent, 2001

En Snowhite, Ana Juan recrea de forma tenebrosa el famoso cuento de Blancanieves, con ilustraciones en blanco y negro que le dan una nueva lectura al cuento infantil alejándose de la visión empalagosa a la que estábamos acostumbrados. Una ma­ravillosa sucesión de imágenes fantasmagóricas que deleitarán la sensibilidad del alma artística. Tanto con el color de otras obras como con el blanco y negro que ocupa este libro, Ana Juan se luce con sus imágnes a medio camino del sueño y de la ilustración antigua. Sus personajes parecen dulces, pero la expresividad que destilan en sus ojos está cargada de muchos matices. Posteriormente Ana Juan ha realizado La caja secreta de Snowhite, una serie en edición limitada de bocetos preparatorios de este libro tan seductor, con un facsimil del cuaderno de apuntes, un retrato en estampación digital y un pañuelo serigrafiado, todo ello dentro de una caja de madera serigrafiada y policromada a mano. Ha sido realizado en el taller Manolo Gordillo.
Puedes ver el book-trailer de La caja secreta de Snowhite pinchando aquí.

miércoles, 6 de junio de 2012

Walerian Borowczyk


Walerian Borowczyk
Cuentos inmorales (1974) / La bestia (1975)
Filmax / Divisa Home Video, 2012

Hace tiempo, en los que ya parecen lejanos años setenta, las libertades gozaron de un esplendor hoy envidiable y casi olvidado. Tanto en música, en la lucha por los derechos y por la paz o en las artes, la expresión fue tan exultante que no parecía que hubiera ningún tabú que no pudiera tocarse. Entonces, el cine también se sumó a esta corriente refrescante que parecía querer romper con todos los corsés que habían oprimido a la sociedad occidental desde tiempos inmemoriales. Fue entonces cuando aparecieron artistas en muchos lugares del mundo que probaron a filmar experiencias nuevas para el cine (o no tan nuevas, aunque sí de manera abierta y sin vergüenza). El sexo, por ejemplo, que siempre ha estado presente en la sociedad, casi siempre solapado por los miedos, los pecados y la falta de derechos. O bien, escondido y potenciado en la clandestinidad para solaz de poderosos y/o beneficio de avispados y aprovechados.


Uno de los artistas que comenzó su carrera en aquellos tiempos fue el polaco Walerian Borowczyk (1923-2006), que centró su carrera cinematográfica en un lenguaje sutil y refinado sobre el erotismo, el sexo, la aristocracia y la religión, todo mezclado y confundido, pues no parece que haya estado nunca separado. Sus inicios en el cine fueron muy experimentales, en el terreno del collage y de la animación, surrealista en ocasiones, como el titulado Érase una vez (1957), realizado en colaboración con el diseñador gráfico y caricaturista Jan Lenica, o el más conocido Les Astronautes (1959), realizado junto al director experimental Chris Marker. Pero si por algo se hizo famoso Borowczyk fue precisamente por sus largometrajes eróticos, algunos de ellos realmente populares como los dos que aquí presento, Cuentos inmorales (1974) y La bestia (1975) que, junto a Interior de un convento (1977) podrían considerarse su trilogía perfecta.


En Cuentos inmorales nos cuentra cuatro relatos en los que pone en práctica la filmación de sexo sin que la cámara se asuste por ello. Una felación junto al mar es el asunto principal de La marea. La masturbación de una adolescente con un pepino es el argumento de Thérèse Philosophe. En Erzsébet Báthory describe la vida cotidiana de la condesa húngara del siglo XV que acostumbraba a bañarse con la sangre de jóvenes campesinas. El último episodio, Lucrezia Borgia, recrea un ménage-à-trois entre la célebre envenenadora, su padre el Papa Alejandro VI y su hermano el Cardenal Cesar Borgia. Nada se le resiste al realizador polaco, aunque todo está filmado con una elegante puesta en escena, muy refinada en cuanto a ambientación que se llena de objetos de época, camas blasonadas, sedas sutiles y mucho gusto por la figura femenina con un gran sentido estético. Es de reseñar que quizás hoy no podrían filmarse muchas de sus escenas, pues sus adolescentes protagonistas podrían ser vetadas por muchas productoras. También, como curiosidad, hay que señalar que el papel de Erzsébet Báthory lo interpretó Paloma Picasso, hija del inmortal genio malagueño.



La bestia recrea el eterno mito del hombre y la bestia, en este caso de una mujer y una poderosa bestia de sexo masculino. Todo transcurre a ritmo del clavicordio de Scarlatti, como si fuera una gavota elegante y bailarina. En la mansión de una aristócrata francés se prepara el matrimonio del hijo mayor de este con una joven y guapa heredera inglesa, interpretada por Lisbeth Hummel, hoy dedicada al mundo del arte. Cuando esta llega, descubre que hay una leyenda sobre una antepasada de su propetido que fue violada por una mítico animal que habita en el bosque. Los dibujos eróticos que encuentra en algunos libros prohibidos de la biblioteca y el ambiente cálido y sugerente del entorno hacen que en la mujer crezca un sentimiento libidinoso que dispara su imaginación sobre lo que pudo ocurrirle a la mujer con la bestia...
La suerte es que podemos disfrutar de la elegante puesta en escena de estas películas de Borowczyk. La mala suerte es que son productos de un pasado que no parece que pueda recuperarse de nuevo sin que eso tenga que significar cine porno y negocios turbios. Quizás con el paso del tiempo nos estamos volviendo más pacatos.

Puedes ver el corto Érase una vez pinchando aquí.
Puedes ver el corto Les astronautes pinchando aquí.
Javier Herrero

martes, 5 de junio de 2012

Joseph Conrad


Joseph Conrad
La posada de las dos brujas y otros relatos
El corazón de las tinieblas
Alianza editorial, edición, 2012

Casi puede decirse que Joseph Conrad (1857-1924) es, ya desde su nacimiento, un ciudadano del mundo. Nació en el seno de una familia de la baja nobleza de la ciudad de Berdyczew, perteneciente entonces a Polonia, a la zasón ocupada por Rusia y hoy día en territorio de Ucrania. Su padre, escritor y traductor de William Shakespeare (1564-1616) y de Victor Hugo (1802-1885) fue un gran activista político del nacionalismo polaco, lo que le llevó, junto a su familia, a ser exiliado en Siberia por el régimen zarista. Allí, la madre de Joseph murió de tuberculosis y, cuatro años más tarde, regresó a Cracovia junto a su padre, que no tardaría en morir. Ya huérfano, se trasladó junto a su tío a Lovo, en el Imperio Austrohúngaro. Pero a los 17 años, hastiado de estudiar, viajó a Italia y después a Marsella donde se enroló, un año más tarde, en el buque Mont Blanc con el que viajaría por muchos lugares del mundo y con el que se despertó o afianzó su pasión por la aventura y por el mar.
Más tarde y a fin de escapar del reclutamiento ruso, huyó a Inglaterra donde alternó el trabajo en barcos de cabotaje con la lectura de Shakespeare. Pronto logró un domino casi perfecto del inglés y, por fin, en 1886, adquirió la nacionalidad británica, adaptando su nombre original Józef Teodor Konrad Korzeniowski al que todos conocemos. Consiguió desarrollar una carrera en la marina mercante, llegando incluso a capitanear dos barcos. A la vuelta de un viaje de Australia, conoció a la que fue su mujer, Jessie George, y paralelamente inició una carrera literaria con una primera novela, La locura de Almayer (1894). Desde entonces, aunque con altibajos de éxito, Joseph Conrad dedicó sus mayores esfuerzos a la escritura, casi toda ambientada en el mar, llegando a convertirse en unos de los pilares básicos de la narrativa inglesa de finales del siglo XIX e inicios del XX, con un estilo naturalista que lo emparenta con el norteamericano Charles Dickens (1812-1870) y con el ruso Fiódor Dostoyevski (1821-1881), aunque con un mayor énfasis en los problemas morales de los protagonistas de sus novelas, por lo que ha sido considerado como un precursor del modernismo.

En su obra literaria hay alguna referencia a España y una de ellas la encontramos en el libro La posada de las dos brujas y otros relatos, escritos entre 1898 y 1915. Precisamente en el relato que da título al volumen se narra la desventura de un marino que llega a la costa vasca durante la Guerra de la Independencia y se ve inmerso en un terrorífico ardid criminal camuflado de activismo de la resistencia contra los franceses. El mismo volumen incluye el relato Juventud, un alarde descriptivo del inicio de un marinero en el mar, tan lleno de pasión y de emociones extremas que emociona de principio a fin, y que está relatado por el capitán Marlow, que reaparecerá en otras obras de Conrad, precisamente el el otro libro del que aquí hablo, El corazón de las tinieblas (1899) que, junto con Lord Jim (1900), son las obras que más fama han dado a Conrad.
El corazón de las tinieblas es un fascinanteviaje a la pérdida de la voluntad motivada por las circunstancias arrolladoras de la naturaleza extrema que acaba por aniquilar la inocencia de los personajes. Una naturaleza salvaje e incontrolable que Conrad sitúa en la selva que rodea el río Congo y que, unida a la soledad, lleva al capitán Marlow a cegarse con la incontrolable fuerza y poder que descubre en el agente comercial Kurtz, gravemente enfermo y al que pretende relevar en la absurda delegación que la compañía para la que trabaja tiene en el interior del país selvático. Una narración que se convierte asimismo en una denuncia de las atroces y violentas humillaciones a las que estaban sometiendo por aquel entonces a las poblaciones indígenas del Estado Libre del Congo, en ese tiempo administrado privadamente por el rey Leopoldo II de Bélgica (1835-1909) –del que recomiendo una lectura detenida sobre las salvajadas cometidas en su nombre en el que fue su territorio de uso privado que hoy llamamos República Democrática del Congo–.
De todos es conocida la insólita y alucinante adaptación cinematográfica que sobre El corazón de las tinieblas realizó Francis Ford Coppola y que dio como resultado Apocalypse Now (1979). En ella sustituyó al comercial Kurtz por el Coronel Kurtz (Marlon Brando), enfermo y endiosado por los nativos en el centro de la selva de Vietnam durante la terrible guerra que allí enfrentó a Estados Unidos con los comunistas. El capitán Marlow se transformó aquí en el capitán Willard (Martin Sheen), que navega subiendo el río para buscar a Kurtz, aunque, en realidad, lo que está descubriendo son los limites del bien y del mal, los extremos de la maldad humana, en un paralelismo perfecto con la novela de Conrad.
También existe una adaptación más fiel a la novela realizada en 1990 por el venezolano Román Chalbaud, aunque más centrada en las dificultades de supervivencia en un medio tan hostil como el de la selva que en las disgresiones morales de los protagonistas.

Puedes ver el vídeo de la introducción de Apocalyse Now
con la música The End de The Doors pinchando aquí.
Javier Herrero

lunes, 4 de junio de 2012

Sonidos 11


Najwa
Donde rugen los volcanes (Dro / Warner, 2012)

Como en otros discos anteriores, me sigue quedando la misma impresión con la actriz-cantante Najwa al escuchar el nuevo lanzamiento Donde rugen los volcanes: es una cantante que no existiría de no estar arropada por quien le acompaña en cada momento. Si en su estupendo disco debut No blood (Subterfuge, 1998) fue Carlos Jean quien le dio prestancia al trabajo arropando la voz de Najwa con sus arreglos, ahora es Raul Santos (aka SupercineXcene) el que soporta todo el peso del disco en colaboración con el guitarrista Vicente Miñana Huma. Lo cierto, también, es que Najwa posee todo lo necesario para atrapar a muchos aficionados: es cool, actúa, se transforma en alguien muy sensual en escena... Pero sigue fallándome su impostura vocal. En su descargo he de decir que la cantante tiene el don de la sinceridad, pues durante la presentación del disco nunca se postuló como gran cantante y afirmaba dejar casi toda la responsabilidad musical sobre sus compañeros músicos. Tan solo pretende pasarlo bien haciendo música y, de paso, hacérselo pasar bien a quienes gusten de sus propuestas. En cuanto a Donde rugen los volcanes, Najwa se introduce en el universo electrónico de Raul Santos que ecualiza su voz, la distorsiona y la mueve para, hay que decirlo, lograr un resultado altamente efectivo.

Puedes ver el vídeo del tema Donde rugen los volcanes pinchando aquí.
Javier Herrero

Quäsar
Eclipse parcial de lunas (Kasba Music, 2012)

Dos excomponentes de la banda de punk TNT, el bajista Ángel Doblas y el guitarrista Jesús Arias se unieron al vocalista Guillermo Crovetto, el batería Antonio Cervera y el compositor de música clásica y concertista de piano Juan Miguel Hidalgo para formar una nueva banda que, con el nombre de Qüasar, recorre esos parajes indefinidos interestilísticos entre la electrónica, el rock, la experimentación sonora... Música que no tiene complejos y que tan pronto aborda unas seguiriya junto a Estrella Morente y a Jaime Heredia el Parrón, como se deja llevar por los planeadores sonidos electrónicos o le pegan furiosos a la batería con trazos sonoros cercanos al punk. Nada parece ajeno a esta banda inquieta y arriesgada. Incluyen en Eclipse parcial de lunas una versión del tema En un sueño viniste, del cantaor granadino Enrique Morente, en el que colaboran su hija Estrella, la poetisa siria Maram Al-Masri, el laudista marroquí Souhail Serghini, el guitarrista Quini Almendros, el cantaor Jaime Heredia el Parrón y el guitarrista flamenco Pepe Maya. También resulta muy interesante la canción Agonía, Agonía, con la colaboración del cuarteto de cuerdas Quart-Aurea en un tema que parece sacado de una banda hardcore.

Puedes ver el vídeo presentación del disco realizado por el programa El mirador de la cultura del canal TG7 pinchando aquí.
Puedes ver la canción En un sueño viniste interpretada por Enrique Morente pinchando aquí.
J.H.

Fyahbwoy
Extremely flammable (Stop Producciones, 2012)

Foto: Adolfo Callejo
Elán Swan se hace llamar Swan Fyahbwoy y llega a su segundo disco gracias a la fórmula de producción denominada supporters (aportaciones particulares que recibirán el disco y otros extras). Su anterior disco, Innadiflames (2009) ya supuso un éxito de aportaciones, y su nueva propuesta, Extremely flammable no solo no ha sufrido ninguna crisis de financiación, sino que se ha convertido en nº1 en descargas reggae en iTunes y ha tenido más de 100.000 descargas del álbum en tan solo cuatro días. Un éxito indiscutible de esta mezcolanza de reggae y hip-hop que navega por las nuevas tendencias de las músicas urbanas y que cuenta con colaboraciones estelares tanto nacionales como internacionales: Busy Signal, Ward21, Twins of Twins, Chulito Camacho o Mr. Karty, entre otros colaboradores. De la producción solo se editan en formato físico unas 1.500 copias (altamente exclusivo) que se distribuyen precisamente a aquellos que han contribuido a su realización, a los supporters, y como extra lleva incluido un dvd con un documental y varios vídeos. Por otro lado, el disco digital puede encontrarse tanto en iTunes como en Spotify o en Amazon, además de poder descargarse libre y gratuitamente (como su anterior disco) desde la web del artista: www.fyabwoy.com.

Puedes ver el vídeo de This way junto a Twins of Twins pinchando aquí.
Puedes convertirte en supporter de Fyabwoy pinchando aquí.
J.H.